|
31/08/2025 - Columna - Viento Norte Bastardeando a los opositores
Lo llamé como hago todas las semanas a V.N. y se encontraba en su casa. De más está decir que, cuando está en su casa, aunque esté trabajando me pide que vaya a visitarlo. A la salida del ascensor, para ir al piso de V.N. bajaron un gremialista con “muchas horas de vuelo”, una hermosa señorita y un guardaespalda. Nos saludamos con un apretón de manos. Todavía estaba enojado por algunas cosas que di a conocer pero igual guardó las formalidades.
|
|