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LA COSTA - Monseñor Carlos Malfa
“Es triste que en Argentina haya hambre”


En medio de las celebraciones por el día de San Cayetano que se llevaron a cabo ayer frente a la parroquia de Las Toninas, el Monseñor Carlos Malfa, que encabezó el evento, lamentó la falta de trabajo que existe actualmente en nuestro país, y se expresó con tristeza por el hambre que hoy vive nuestro pueblo. Al mismo tiempo, resaltó la importancia de renovar la fe y la confianza en Dios, con el fin de poder construir una comunidad misericordiosa y solidaria.


 


“Feliz fiesta de San Cayetano”, fueron las primeras palabras elegidas por Monseñor Carlos Malfa, obispo de Chascomús y secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, para dar inicio a la ceremonia para celebrar el día de San Cayetano. Ante una importante congregación de fieles, que se dieron cita frente a la parroquia de la localidad de Las Toninas, el representante de la iglesia manifestó su pesar por la difícil situación que hoy atraviesan muchas familias argentinas.


En este sentido, Monseñor Malfa manifestó que hoy “falta el pan en muchas mesas en la Argentina”, por lo que se lamentó diciendo que “es triste que en Argentina haya hambre”. Al mismo tiempo aseguró que “no sólo falta el pan material, sino el pan del amor, el pan de la amistad, el pan de la verdad, el pan de la justicia”, y se preguntó “¿cuánto tenemos que aportar los cristianos para que esta verdad del pan abundante de Dios pueda llegar a cada hermano y hermana nuestra?”.


Recalcado la figura de San Cayetano como el patrono del trabajo y la providencia, el párroco subrayó que “el trabajo es dignidad”, por lo que resaltó que “es maravilloso y es una bendición poder tener trabajo”, en relación a lo cual manifestó: “Tenemos que rezar por aquellos que tienen en sus manos la posibilidad no sólo de crear, sino también de sostener las fuentes de trabajo. Que no falten en nuestra oración, para que el trabajo sea una realidad que traiga dignidad a nuestra patria Argentina en todos nuestros hermanos y hermanas”.


Por otra parte, junto a los creyentes presentes en el acto, Monseñor Malfa pidió a San Cayetano que “nos ayude a confiar siempre en Dios”, y acerca de ello expresó: “Quisiera que esta tarde nosotros pudiéramos experimentar que en nuestro corazón renace esa confianza, ese confiar siempre en Dios, en cualquier circunstancia de la vida en la que nos encontremos o cualquier sea la situación que nos toca atravesar, que nunca perdamos esa confianza en Dios”.


En esta misma línea, el párroco agregó: “Esa confianza nace de una certeza, y esa certeza es Dios me ama siempre tanto que entregó a su hijo Jesús para que muriera en la cruz por mí. Que podamos vivir confiando siempre en Dios, que nos vayamos de esta celebración con ese movimiento interior de experimentar el amor que Dios nos tiene, y que en nosotros haya una confianza que no se terminará nunca. Esta confianza tiene que ver con tocar la misericordia de Dios”.


Al mismo tiempo, el párroco junto a los fieles pidió a la figura de San Cayetano que “en esta fiesta la comunidad de Las Toninas pueda renovarse profundamente, desde lo más hondo de la conciencia y del alma de cada uno de ustedes, de cada uno de sus miembros”, al tiempo que destacó que toda la comunidad unidad logre a través de dicha renovación “poder caminar siempre con la confianza puesta en Dios”.


Recordó además que es posible escuchar la voz de Jesús, siempre que “podamos tener el corazón de tal modo abierto y los oídos del alma bien atentos, que podamos escuchar la voz de Jesús que nos dice tranquilízate, aquí estoy yo”, al tiempo que añadió: “No es sólo la palabra de Jesús la que vamos a escuchar, vamos a experimentar también la mano tendida de Jesús que nos dice levántate y nos vuelve a dar una vida nueva. Esa vida nueva que Jesús nos da a cada uno de nosotros cuando nos arrepentimos de corazón y tocamos su misericordia”.


Por último, Monseñor Malfa culminó su discurso con la esperanza de que “esta comunidad pueda renovarse” y pueda experimentar “el amor de Dios derramado en nuestros corazones”, al tiempo que pidió a los fieles presentes “pasar por la vida haciendo el bien”, ya que aseguró que “ésta es la mayor ambición que nosotros podemos tener en nuestra vida”, y finalizó recalcando que “este pasar haciendo el bien se realiza cuando encontramos a nuestro hermano”.


Lic. Graciela Marker


 







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