09/02/2019 -
LA COSTA- MAR DEL TUYÚ
Le robaron los lentes a un guardavidas y los vecinos hicieron una colecta para volver a comprárselos


Si bien es una historia con final feliz, hace unos días la noticia se hizo viral, luego de que Emiliano Otero, seguridad en playa y 66 de Mar del Tuyú, pidiera en las redes sociales la devolución de sus lentes de trabajo.


 


Hace 4 años ya, que Emiliano Alberto Otero se desempeña como guardavidas en el Partido de La Costa y nunca había pasado por una situación de este tipo: se fue a hacer un rescate y una mujer se llevó sus anteojos de trabajo.


“Hace unos días atrás, tuvimos un rescate en la playa ladera a mi puesto de trabajo, me encontraba haciendo prevenciones a la orilla de mi puesto y al escuchar el silbato largo de rescate, corrí por la playa con mis gafas que uso para trabajar”, relató Emiliano y continuó: “le di los lentes a una señora, con mi gorra, le pedí que me las cuide, que luego venía a pedírselas, hicimos el recate y luego de él me tuve que subir a una ambulancia para llevar a una de las víctimas, pero al volver a mi puesto de trabajo a las horas, me di cuenta que nadie había devuelto ni en mi puesto, ni en los puestos laderos, estos lentes que le había dado a la señora”.


Emiliano consultó a todos los veraneantes que habían quedado allí por el paradero de la persona, pero no tuvo suerte: “no tengo con qué herramienta trabajar y uno de los vecinos me dijo que haga una nota en Facebook para ver si los lentes aparecían”, contó.


“La nota se fue compartiendo, se fue haciendo viral y a pedido de los vecinos hice otra publicación con mi número de teléfono para aquel que quisiera colaborar para juntarme con el valor de los anteojos y poder ir a comprarlos”, sumó el guardavidas de la bajada de calle 66 en Mar del Tuyú.


Los anteojos, no son anteojos comunes y Emiliano dio sus detalles: “son anteojos de sol con aumento, que tienen la particularidad de ser curvos, porque no se pueden graduar, así que necesito lentes planos que llevan vidrios con aumento y están pintados, para que me puedan cubrir del sol”.


“No puedo usar ni lentes de lectura o los lentes comunes de sol porque no podría ver para trabajar, necesito que tengan la graduación precisa para poder ver las caras, los gestos a distancia de la gente”, añadió el joven de 26 años y destacó que “los lentes para mí son la primera herramienta que tengo para trabajar, después tendré los elementos comunes, pero mis lentes son los que me permiten trabajar de guardavidas”


Si bien, la noticia enojó a más de uno en las redes sociales, la solidaridad de los y las mardeltuyenses, ganó por sobre todas las cosas: “me encuentro con la noticia, de haber recaudado, entre la gente que se acercó a mi puesto a darme dinero y la gente que me dio dinero virtual, la suma de $4500 para comprarme los anteojos, sólo con la ayuda de los vecinos”.


“También recibí el llamado de Daniel, una persona no vidente que baja en la playa 58, que se ofreció a comprármelos en total del valor, a comprarme los anteojos de trabajo, pero no va a ser necesario”, dijo Emiliano que no paró ni un momento de agradecer: “estoy muy agradecido a la gente y a su reacción, la verdad es que estoy sorprendido y agradecido”


La intensión de la publicación en las redes sociales era la de que aparezcan los lentes, pero eso no sucedió: “en el caso de que me los venga a devolver estaría muy contento, porque volvería a tener los lentes que necesito, no tengo ningún rencor”, aclaró pero se encargó de decir que “tienen que colaborar con todo lo que digan los guardavidas, para poder mejorar el servicio, siempre que le hablamos a la gente es para su bien, es para cuidarlos”.


“En este caso la señora que le dije que iba a volver a buscar mis lentes y que me los cuide, lo que tendría que haber hecho era acercárselos al puesto más cercano, que entre nosotros, a través de los comunicadores, vamos a devolver nuestros elementos de trabajo”, concluyó.


La cadena de favores funcionó y Emiliano podrá trabajar nuevamente con sus anteojos: “con la ayuda de todos los vecinos de Mar del Tuyú, me voy a poder volver a comprar los lentes en los próximos días y voy a poder volver a hacer una nota con la buena noticia”, destacó.


EL RESCATE EN CUESTIÓN


Ese 4 de febrero había bandera roja y negra: Mar Peligroso y la seguridad en playa se encontraba realizando avisos a cada uno de los bañistas que sobrepasaban los límites indicados. Pero en la bajada de la calle 64, una familia no acató las órdenes de los guardavidas.


“El rescate que tuvimos que hacer fue un rescate bastante peligroso, porque teníamos bandera de Peligro”, dijo Emiliano y agregó: “la extracción fue muy rápida por parte de los compañeros, un rescate limpio, con la mala fortuna del estado físico de la víctima que no permitió que sobreviva, más allá de las maniobras que se le practicaron”


Tres personas en total tuvieron que ser rescatadas esa tarde, y lamentablemente una falleció: “mi compañero ladera había hecho prevenciones y al no acatar las órdenes, estas personas, que fueron tres víctimas, tuvimos que rescatarlas, una de ellas sufrió un paro cardiorrespiratorio adentro del agua y las otras dos personas, que eran familiares de la víctima, pudieron salir ilesas”, detalló el guardavidas.


“A esta persona le tuvimos que hacer RCP, trasladarla en ambulancia y conectar el desfibrilador, el DEA”, sostuvo, al tiempo que contó el momento en el que tuvo que dar la triste noticia a la compañera del hombre que había perdido la vida: “tomé contacto con su esposa, a quien asistí anímicamente y tomé su teléfono para poder comunicarme con la familia, porque ella no se encontraba en estado para poder hacerlo”


Los testigos, aducían que las víctimas habías estado tomando alcohol en la playa, pero los datos de la autopsia, revelaran las causas del deceso.


GUARDAVIDAS: SIEMPRE AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD


Desde el 15 de noviembre, los guardaviadas están cuidando las playas y a toda persona que concurre a ellas en el Partido de La Costa pero además de eso, en sus días francos, no descansan y continúan al servicio: “estoy muy contento con la reacción de la gente, hacemos muchas cosas además del trabajo que corresponde, como capacitaciones de RCP, animaciones en playa, cuidados sobre el mar para las familias, son jornadas que realizo mis días de franco para brindarles la parte humana”, contó el joven.


“Estamos tratando de conseguir sillas anfibias, que en otros lados no estén en uso, las estamos reparando y las estamos incorporando al operativo de Mar del Tuyú que no contaba con este tipo de elementos, quien la necesite, se puede acercar al puesto para poder usarla”, subrayó Otero, quién solicitó que el Club de Leones, el Rotary Club y la Municipalidad de La Costa, consigan esas sillas anfibias, que no hacen más que incluir a todos y a todas a la playa y al disfrute.


“Fuera del enojo, los guardavidas, cuando la gente está de vacaciones, estamos trabajando, así que pedimos colaboración”, pidió, y a su vez, concluyó: “nuestra profesión a diferencia de otras profesiones, como los policías y los bomberos, no es tan antigua y somos los encargados, las generaciones que vienen y las que ya pasaron, de hacerlo con respeto, con seriedad y transmitirle a la gente la importancia de nuestro trabajo”.


 


Ivana Rodriguez



TAPA EDICIÓN: 07/12/2019





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